The trans train

Antes de empezar, un poco de contexto y antecedentes de este documental:

Desde los años 70, Suecia ofrece a individuos que se identifican como trans toda la asesoría legal y médica que requieren para hacer realidad su delirio sentido de manera gratuita (paga el Estado)…

Aproximadamente 50 años después, y tras ser considerada como una de las naciones pioneras en prácticas transgeneristas, en abril de 2019, la SVT (Sveriges Television AB – Televisión Pública Sueca), en su programa de periodismo de investigación “Uppdrag Granskning”, publica el documental “The Trans Train” que resume las consecuencias sociales del transexualismo y todas las sombras, oscurantismo y lagunas médicas que hay detrás de las prácticas para tratar a personas con disforia de “género”.

Dicho esto, comentaré cada capítulo, así, por encimita, os recomiendo muchísimo, pero muchísimo verlo (activad los subtítulos en castellano).

Capítulo I, ¿Son los individuos sometidos a tratamientos trans conejillos de indias humanos? ¿La transexualidad es experimentación en humanos?:

– Emitido por primera vez en la primavera (abril) de 2019.
– Se menciona la eliminación de la necesidad de esterilizar a individuos que se identifican como trans en la ley trans sueca y cómo esto pudo haber influido en el incremento de personas “trans”.
– Se hace un recorrido rápido a la situación de lo trans en Escandinavia y Reino Unido, y se menciona cómo Suecia se convirtió en los 70 el paraíso trans de lo cual ahora se arrepienten.
– Se entrevista a médicos y cómo estos muestran su preocupación por la administración de disruptores endocrinos y hormonas sexuales cruzadas a niños y adolescentes como si fuesen caramelos.
– En este primer capítulo se muestran las experiencias y vivencias de dos mujer de-transmasculinas y cómo lo trans les ha destrozado sus vidas, una de ellas, “Mika” (quien prefiere ocultar su identidad) menciona que ojalá la sanidad pública sueca jamás le hubiese concedido el tratamiento Ft”M” en primera instancia, que lo trans ha sido lo PEOR que le ha pasado en la vida y culpa a la sanidad pública sueca de no ayudarla como es debido. Samietta, una mujer de-transmasculina finlandeda nos cuenta todas las dificultades y momentos bochornosos que ahora debe atravesar debido a los cambios irreversibles ocasionados por las cirugías y testosterona (cambios en la anatomía corporal y facial, voz grave, vello corporal, mastectomía: extirpación de las mamas, etcétera), actividades como hacer cola en el súper o ir al baño de mujeres le causan muchos conflictos emocionales al ser percibida como un travelo y no como una mujer por parte del resto de la sociedad.
– Se menciona la ROGD (Rapid Onset Gender Dysphoria – Disforia de “género” de inicio rápido) y cómo en la última década muchas personas, particularmente niñas y mujeres muy jóvenes, recurren a clínicas de género en busca de tratamientos para “cambiar de sexo”. Se muestra el alza de casos de “gente disfórica” cada año (cerca de 3000, cuando antaño apenas llegaban a 500).
– Se menciona la censura existente en la universidades por presiones del lobby trans para no investigar si las prácticas médicas transgeneristas suponen un alivio al malestar que siente la gente con disforia.
– Se entrevista a padres de “niños/adolescentes trans” y cómo estos están preocupados y desesperados de lo que se está haciendo a sus hijos.
– Vicios en el sistema sanitario público sueco en relación a lo trans.
– Se confiesa que en las clínicas de género la terapia siempre es afirmativa, es decir, operaciones y hormonas a todo quisqui!
– Trabajadores de clínicas de género confiesan que no están seguros que las TRH y cirugías sean benéficas para las personas que recurren a las clínicas de género, y que por tanto, piden rezar mucho para que dichos tratamientos funcionen en sus pacientes vitalicios… os imagináis que un médico os dé un tratamiento para X cosa y os pida rezar “para ver si os sirve”, bueno, pues en eso se basan las terapias trans, no hay respaldo científico alguno en ellas: es el “si cuela, cuela y si no me la pela” llevada al plano médico.

 

Capítulo II, ¿De verdad existen las personas “trans”? Se encienden las alarmas entre los expertos, y se detectan incongruencias en los discursos y requisitos de las clínicas de género para acceder a terapias trans; y victimismos woke para así aprobar proyectos de ley trans:

– Emitido por primera vez en invierno (diciembre) de 2019.
– Conocemos el testimonio de una joven adolescente, Johanna, con infinidad de problemas mentales que estuvo a punto de iniciar una terapia trans porque se “identificaba como hombre” a causa de sus enfermedades mentales (uno de ellas: la anorexia, es decir, dismorfia corporal. Quien no vea la relación entre identificarse con lo trans y trastornos de dismorfia corporal como la anorexia está ciego). Afortunadamente un psicólogo la ayuda a despertar de la pesadilla transexual.
– Conocemos la historia de un varón transfemenino (Aleksa) que menciona cómo, incluso tras haberse sometido a muchas cirugías y estar tantos años en terapia de estrógenos, él sigue sintiendo un sentimiento de desconexión con su cuerpo.
– Expertos en el tema reconocen que no hay suficiente información de los efectos de estas prácticas médicas trans a largo plazo en la salud. Se cita un estudio americano en el que se menciona cómo los transfemeninos tienen mayor riesgo de eventos trombóticos y accidente cerebrovascular. El transfemenino del cual he hablado antes menciona que a él nunca se le informó que podría sufrir estas condiciones de salud a causa de la ingesta de estrógenos.
– Una endocrinóloga muestra su preocupación y dice que NO deben administrarse terapias trans a niños y adolescentes ya que esto lleva a graves problemas de salud tales como desmineralización ósea, disminución de la capacidad cognitiva, aumento de prácticas de autolesión (porque los niños se sienten peor), suicidio, problemas cardíacos etcétera.
– Vicios en el sistema de clínicas de género, tanto en las unidades KID (para niños y adolescentes) como ANOVA (para adultos), particularmente muchas incongruencias en los requisitos para iniciar una terapia trans en niños en la clínica de género del hospital Karolinska.
– Directores de clínicas de género, transactivistas y políticos que impulsan las leyes trans y prácticas médicas trans mintiendo como bellacos y basándose en informes viciados, manipulados, sin datos o con datos inventados, y no contrastados para apoyar que estas prácticas continúen en Suecia. La directora de la clínica de género del hospital Karolinska dice que 5 semanas de evaluación es suficiente para que un niño inicie terapia trans ya que en muchos casos “es evidente que es trans” y no debemos esperar. Ciertamente no hay consenso por parte de estos “expertos en identidad de género” de cuánto tiempo de terapia es suficiente para que alguien inicie esta barbarie químico-mutilante.
– Una médica, Angela Sämfjord, renuncia a un gran puesto debido a que se niega a tratar a personas “trans”, afirma que ella no permitirá que se cometa esta barbarie médica en su nombre. Afirma que algo psíquico no debe arreglarse enfermando un cuerpo sano.
– Se menciona el proyecto de ley trans sueca (como la ley trans que quiere la Queerene Mentira para España) que pretende que niños de 15 años tengan cirugías y TRH sin consentimiento de padres porque de lo contrario “se van a suicidar”. Se desmiente el cuento de que si la persona “trans” en cuestión no accede a tratamiento, se suicidará.
– Se afirma que las terapias trans se basan en el deseo del paciente y NO en una evaluación médica.
– Se afirma que hay consenso científico de que la mayoría de personas que se identifican como trans sufren graves enfermedades mentales, desde trastornos de ansiedad y depresión, pasando por esquizofrenia y traumas psicológicos, e incluso autismo.

 

Capítulo III, ¿Se debe legislar en base a sentimientos de enfermos mentales, narcisistas, e intereses de las farmacéuticas y cirujanos plásticos? ¿Dónde está el amor, la tolerancia, y la diversidad que promueve la comunidad trans? Alzar la voz y denunciar lo trans es un acto revolucionario:

– Emitido en primavera (mayo) de 2020.
– El transfemenino (Aleksa Lundberg) del capítulo anterior asegura que, si tuviese que transicionar actualmente, y con toda la información que hay ahora, no se habría sometido a las cirugías ni la TRH (estrógenos y antiandrógenos), en su día lo hizo porque creía que las terapias trans tenían un respaldo científico, pero bueno, ya sabemos que lo trans es pseudociencia. Afirma sentirse arrepentido de lo que ha hecho a su cuerpo (supongo que por los efectos secundarios), y dice que preferiría ser un hombre gay afeminado a lo que es ahora, y que de hecho, él se considera Y ES un hombre gay con cuerpo similar al de una mujer, no una mujer.
– Debido a sus declaraciones y al tratarse de una “figura de éxito” muy conocida en la comunidad trans sueca, ha sido expulsado de diversos espacios trans y ha recibido desprecio por parte del amoroso colectivo kuir elegebetero translover. Pero asegura que le da igual, que se siente más libre y aliviado diciendo la verdad y sincerándose (que las prácticas trans destruyen vidas, su perspectiva respecto a transicionar es negativa y desaconseja hacerlo) que guardando ese sentimiento.
– Aleksa denuncia que le parece horrible que personas detransicionadoras como “Mika” tenga miedo de dar la cara como una mujer de-transmasculina, afirma que debería escucharse a las voces detrans; pero esto no se hace porque obviamente desmontaría la transexualidad y el cuento mágico de que hay gente que nace en “cuerpos rotos o equivocados”, con “cerebros de colores de mujer u hombre”, o con “almas sexuadas”.
– Las derivaciones de personas “trans” a clínicas de género caen hasta un 65% tras la publicación del documental.
– Queda completamente desmentido que los transos se suiciden por no tener tratamiento para hacer realidad el delirio sentido, eso fue un mito del lobby trans para meter estas leyes y prácticas en la sociedad sueca.
– El documental ha fungido de altavoz para personas críticas con el lobby trans y que cuestionamos el transexualismo (activistas LGB, conservadores y gente de derecha, feministas radicales, activistas Gender Critical, activistas detrans, etcétera), muchas voces antitrans afortunadamente han sido escuchadas y esto ha provocado que cambien las opiniones de los legisladores con respecto a la aberración trans, las cosas han cambiado para bien en Suecia: la aberrante nueva ley trans que querían aprobar y que permitía a menores de edad metamorfosear (disruptores endocrinos, hormonas y mutilaciones) sin la necesidad de consentimiento de sus padres NO fue aprobada; con esto se plantea una nueva perspectiva y comienza la extirpación de la distopía / pesadilla trans en la sociedad sueca (y esperemos que muy pronto en todo el mundo, porque SER HOMBRE/MUJER NO ES UN SENTIMIENTO NI UNA IDENTIDAD AJENA A NUESTRA REALIDAD BIOLÓGICA).
– Y más! Ved el documental! Este último es de unos pocos minutos!!

Otro documental sueco, de momento sólo con subtítulos en inglés:

“Transbarnen (Los niños trans), examina el caso de “Leo”, una niña de diez años que decidió que en realidad era un niño. Es una historia espantosa de atención médica pésima en uno de los mejores hospitales del mundo, el Karolinska.”

“Leo tomó la medicación durante cuatro años y nunca se controló su densidad ósea.”

“Los efectos fueron poco menos que catastróficos. Leo ahora sufre de osteoporosis severa, un debilitamiento de los huesos que normalmente se observa en personas de 60 y 70 años. Es casi irreversible. Su madre dice que le dolía el esqueleto; estaba constantemente deprimido; e intentó suicidarse varias veces.”