SHI PEI PU EL GALÁCTICA

 

Tiene Mélissandre Cochon una cabaña de madera.

Tiene Mélissandre en el porche de su cabaña un tamburette.

Sentado en el tamburette del porche de la cabaña de Melissandre, observo el paramo que forma el epitelio de la mucosa de su colon transverso, lo aprecio obscuro. Me parece, al también, húmedo e inhabitable.

Rememoro allí en paz, el cómo llegué hasta la cabaña del colon de Melissandre Cochon. Traigo a las mis mientes el cómo aparté sus nalgas. Me viene a la cabeza, el como con ambas manos dilaté del su ano hasta el hacerme del hueco en suficiente como para poder el introducir la mía testa de por completo. Caigo en la cuenta del como con un grácil juego de hombros, estos dilatan en por demás él su recto y abren el paso al mi resto del cuerpo hasta su intestino grueso. Me viene a la mi cabeza el cómo una vez allí y a duras y penas, discurro al llegar del a su colón transverso y atisbo allí en lontananza la su cabaña, la su cabaña de madera.

Viene de resultas que Melissandre Cochon representa, noche trans noche, su función en el local que Shi Pei Pu regenta en el 31 del Bulevar de Clichy, el Galactica.

Mélissandre en su espectáculo pinta, valiéndose del su ojete y su diarrea, cual obra de Jackson Pollock, sobre el cuerpo de algún cliente con suerte o distraído, según la noche, una serie de líneas, pegotes y salpicones de heces de tal belleza y con tal gracia, que hacen que se me ricen los pelos del pubis, den su natural siempre lacios.

Aquella noche hízoelme Mélissandre levantar de las silla, en la que de pieobservaba el espectáculo. Hizoelme que con el corazón encogido y los ojos bañados en lágrimas, mese nublase la mente y no volviese en lucidez el mí Ricardo, hasta el aposentar de mis nalgas en el tamburette del porche de la cabaña de madera que Mélissandre Cochon tiene en él su colon transverso. Y aquí me hallo, ahora, en paz. Disfrutando de los irses y los venirses en antes, de las heces de Maelissandre. Disfurutandolo, muncho.

Quizás debo el viaje al efecto de la absenta de Shi Pei Pu, la mejor de la ciudad. Quizás fueseren las emociones y mi incapacidad al reprimir. Non lo sé, quizás lo fue el todo, el conjunto.

Más y aunque Shi Pei Pu lo intento evitar, me abalancé yo, aquella noche, sobre el ojete de Mélissandre, pringado en el después de sangre y heces, y me abrí el camino al su interior con todas mis fuerzas.

Entonces Mélissandre no pudo escapar del mí. Ahora el mí, non puede escapar del Mélissandre.

 

 

 

 

 

 

 

 

te entiendo perfectamente en mi etapa Gay ponía que pollas y no me gusta señalar pero corriendo salía Rotor y Bonox a comentar y algún sarasa más . No me los quiero imaginar en un quedada la de pollas que se comerían, pero es un suponer. El quE borra sí que es maricón..........