Rey Leopoldo: Yo inventé a Doraemon(valiente hdp).

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Este hijoputa, como castigo a los que no cumplían, pues a cortar manos, niños incluidos.

El caucho natural, estaba de moda. En la Conferencia de Berlín (1884-1885), las potencias europeas asignaron la región de la Cuenca del Congo a una organización de caridad privada dirigida por Leopoldo II, que durante mucho tiempo había tenido ambiciones de expansión colonial.  Solo en 1901 se estimó que 500 000 congoleños habían muerto de la enfermedad del sueño. La enfermedad, el hambre y la violencia se combinaron para reducir la tasa de natalidad, mientras que las muertes seguían en aumento.  La amputación de las manos de los trabajadores a modo de castigo alcanzó particular notoriedad internacional.