¿Lo ha hecho un mono?

“Hay un conflicto de leyes donde debe primar la seguridad y salud de los trabajadores”, afirma el profesor de Derecho en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Juan Ramón Liébana.

Según del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, “la temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre 17 y 27 ºC”, mientras que “la temperatura de los locales donde se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre 14 y 25 ºC”. Así lo establece el anexo III de la norma de 1997, que se aplica a lugares de trabajo cerrados, una condición que cumplirán la inmensa mayoría de locales, puesto que entre las medidas de ahorro energético se incluye la obligación de cerrar las puertas de los comercios y establecimientos cuando estén encendidos los sistemas de climatización, dando de plazo hasta el 30 de septiembre para instalar un sistema adecuado de cerrado de puertas.

“Para los trabajos sedentarios el Real Decreto-ley 14/2022 -el que establece las medidas de ahorro energético- cumpliría, es en los trabajos ligeros donde está el problema”, explica Liébana, que aclara que por “trabajos ligeros” se entienden aquellos que exigen una actividad física. “El camarero que está para arriba y para abajo poniendo copas o que tiene que mover cajas de cervezas… eso se considera técnicamente ‘trabajo ligero'”, ilustra el doctor en Derecho.

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