HISTORIAS FURGONETERAS V2

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Me fui de viaje la semana pasada con mi camper. Nos pusimos de vecinos con dos furgonetas alemanas. Nos instalamos, desplegamos el campamento ( sillas, mesa, cables…) y decidimos pasar el resto del día en Porto entre mujeres con bigote. Lo básico del campamento se queda en la parcela como tantas otras veces. Disfrutamos de nuestra excursión con unos refrescantes baños en las pozas, pero el disgusto se presenta al atardecer, cuando regresamos de pasar el día. ¡NUESTRO CABLE DE ENGANCHE ELECTRICO NO ESTÁ!

Cuando nos percatamos y comenzamos a indagar, nuestros vecinos alemanes se nos acercan a contarnos extrañados que un morillo, ya mayor, se había llevado nuestro cable. Ellos se habían quedado de piedra pues sabían quién estaba en esa parcela, y poco les había faltado para llamarle la atención, pero al final, no se atrevieron porque ya sabemos que los alemanes con todo este rollo antinazi que les han metido ya se sabe… Mis años de ver documentales de camperización del gran hitler en VO me ayudaron a desenvolverme bien en el idioma. Yo les pregunté “Die Nazi-Partei sollte nicht der Sheriff der öffentlichen Meinung werden sollte, dominieren. Es wird nicht ein Diener der Massen, aber ihr Meister sein” que significa “¿Sabéis dónde está el morillo?” y ellos me contestaron “Der starke Mann ist am stärksten, wenn sie allein.” que significa algo así como “No nos ralles más, hijo de puta”.

Al final la churri se puso el despertador hacia las 6:15 de la mañana para levantarse , cerrar un par de blogs como cada mañana e inspeccionar todos y cada uno de los cables que había en ese puto camping, y…¡SORPRESA! ¡Lo encontró! Unido en medio de la carretera que cruzaba el camping con otro cable más viejo, y ese con otro y el otro… Toda esa cadena le condujo hasta el mangante, que no era otro que el mismísimo AE con un rig de la hostia minando bitcoins.