Eine Kleine… KulturFM

Uno de los post de hoy me ha recordado algo que leí en una enciclopedia de salud que compraron mis padres y que ahora poseo (ya, ya, leo cosas muy raras, vale. Vosotros también leéis mierdas en blogs, no os quejéis)

El tema en cuestión es la evolución de las pinturas de Louis Wain, pintor de finales del XIX a principios del XX.

Nuestro amigo Louis sólo pintaba gatos (ALERTA: el origen de las locas de los gatos), tanto siendo ellos como en escenas “fabulistas”, asumiendo roles de ser humano.

Pero el caso es que sus pinturas fueron “evolucionando”, con colores cada vez más agresivos o estrambóticos, y facciones muy lejos de ser amables, o ya puestos, “cuerdas”

Al final de su carrera, todo lo que pintaba era como si a un valenciano estándar de los 90 les dieran manga ancha para pintar según salían de ACTV o Spook.

Con el tiempo, la progresión en su pintura fue reconocida como el resultado de una esquizofrenia, y el resultado fue tomado como ejemplo del avance de la enfermedad y cómo una mente enferma reflejaba su interpretación de la realidad a través de su deformado prisma.

Pues eso. Que sepáis que estáis todos locos.